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Y SIGUE LA MATA DANDO…

Luis Rosado Trejo, “El Negro”

Al reabrir sus puertas el hotel “Mayaland Lodge” después de la II Gran Guerra, siendo todavía muy joven, con un poco de inglés, Luis va a trabajar prácticamente en medio del monte; el hotel es pequeño, 7 cuartos y un bungalow, en medio de monumentos precolombinos cubiertos de vegetación, no habían cambiado mucho los alrededores donde el monte crecía constantemente y el trabajo de los pocos vigilantes no era suficiente para mantenerlo en un estado óptimo. Aunque su trabajo es en el comedor, frecuentemente Luis está ayudando en el bar o en la recepción, cubriendo turnos para mantenerse ocupado.

En las noches después de la cena el único entretenimiento es quedarse a conversar con los clientes u ocasionalmente organizar las lunadas al Juego de Pelota o al Observatorio, acompañados de la guitarra de D. Rubén Vera, algunos compañeros y turistas.

A propósito de éstas lunadas, jugaban a la pelota pero con una de hule que saltaba y frecuentemente se perdía entre las hierbas, sólo así terminaban las visitas bajo la luna en aquellos lejanos ayeres.

Fuera del hotel no existía nada qué hacer, el cercano pueblo de Pisté tenía 96 habitantes, más lejos estaba Xocempich con 406 habitantes, según el censo de 1950. Como podemos imaginarnos, no existía más que una pequeña tienda con las mercancías básicas además de sogas, cubos para agua, machetes, sombreros, gas morado y velas. Los jóvenes se dirigían hasta Dzitás a comprar aguardiente o el cartón de cervezas Carta Clara que llevaba el tren hasta el lejano pueblo de apenas 1,800 habitantes. Hasta allá iban al cine itinerante que cada mes visitaba Dzitás. Años después, al ampliarse la carretera Mérida-Valladolid (1960’s), durante la temporada de baseball frecuentemente los empleados del hotel alquilaban un auto para venir a Mérida y regresar a trabajar la misma noche.

Los jóvenes que como Luis iban a trabajar a un lugar tan lejano y apartado, cada mes venían a Mérida por dos o tres días. Después de varios meses y éste encierro, añoraban regresar a Mérida, y él no es la excepción. Por contactos hechos con clientes en Chichén Itzá, va a los Estados Unidos, pero decide regresar a Mérida, después de varios empleos logra trabajar en la Compañía Mexicana de Aviación.

Poco a poco ocupa diversos cargos, siempre escalando posiciones por su inteligencia y entrega al trabajo, hasta lograr ser jefe (responsable) de atención a los grupos, desde reservaciones hasta todo lo concerniente con la operación. Donde se jubila pero continúa laborando toda su existencia es en una agencia de viajes que atiende con su familia.

 

Rafael Combaluzier Martínez de Arredondo

A mediados de la década de los 60’s, al inaugurarse Aviomaya, un joven simpático, amable y al que todos querían llamado Rafael Combaluzier Martínez de Arredondo, se incorpora a la empresa como gerente de la oficina situada en un moderno local en el Paseo de Montejo. Rafael es de aquellos jóvenes que amaba su trabajo, turistero de corazón que tenía hora de entrada pero no hora de salida. Ya antes había incursionado en la industria como editor de una revista turística llamada Yucatan State Weekly Bulletin, mismo que personalmente y de forma gratuita distribuía entre los turistas, hoteles y otros establecimientos del ramo.

Posteriormente, y siendo de los bendecidos de tener un buen sazón, incursiono en el ramo de los alimentos y bebidas con su restaurante Las Palomas, que acondicionó en la antigua casona familiar situada en la calle 56 por 55 del Centro, en donde, por cierto, el día de hoy (2016) se está construyendo un hotel. Más tarde, Rafael fue propietario de una agencia de viajes receptiva y de exportación.

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Rafael Combaluzier, Ricardo Gutiérrez, Humberto Rosado Espínola, Doña Maruja y D. Fernando Barbachano Gómez-Rul.

 

Jorge Carlos Trava Quintero

Al finalizar la década de los 60’s, este empresario inaugura un hotel, en una torre de 6 pisos de habitaciones, situado en las calle 58 entre 55 y 57. Él mismo se hizo cargo de la administración del hotel, el cual posteriormente vendió al Grupo Bojórquez cambiando su nombre al de Hotel Bojórquez Mérida. Posteriormente fue conocido como Maya Yucatán y actualmente es el Best Western.

Su bella casona familiar, Quinta El Olvido, en la Colonia Quintero, fue una de las casas más admiradas durante los tours que las agencias de viajes organizaban para fines benéficos, llamados El Home And Gardens Tours.

Durante su juventud don Jorge fue muy admirado por ser un excelente jugador de tennis, fue campeón estatal de Yucatán varias veces y también del Estado de Mississippi en Estados Unidos.

 

Hotel María del Carmen

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Foto publicada por el Diario de Yucatán. 1° de Febrero de 2015.

En enero de 1965, D. José Borge y Borge, padre de un joven grupo de emprendedores, inaugura un moderno hotel, de arquitectura innovadora, moderna, de grandes ventanales y aire acondicionado hasta en el lobby.

El Hotel María del Carmen pronto atrae la atención de los Agentes de viajes norteamericanos y europeos.

Tiene un buen restaurante y una gran piscina. Recuerdo que durante los años 70’s trabajé una serie de grupos europeos que pernoctaban en este hotel, en pleno verano. Los clientes preferían permanecer en la piscina que ir al tour, pero los convencíamos diciendo que allá también había piscina.

El primer gerente del hotel fue un turistero con muchos años de experiencia, D. Fernando José Canto Barbachano. Como cosa curiosa, éste fué el primer hotel en Mérida que incluía T.V. en cada habitación. Esto era algo nuevo en la ciudad, pero en blanco y negro, sólo había una estación transmisora con programación de las 16 a las 22 horas. No soñábamos con la T.V. a colores, videocaseteras, cable ni Netflix.

Simultáneamente el empresario fundó una agencia de viajes de importación y exportación con el mismo nombre María del Carmen, que funcionó en el lobby del Hotel. El día de hoy ésta agencia de viajes tiene varios locales de ventas en diversos puntos de la ciudad. En el mismo ramo turístico, construye en la Isla de Cozumel uno de los primeros hoteles de playa, el Hotel Mara, en un lugar privilegiado frente al mar. El Mara también fué de gran éxito, la demanda de cuartos en la isla era muy grande.

Por razones del destino, su hija Teresita Borge Manzur asume con mucho éxito la responsabilidad de los negocios turísticos familiares. A ella le debemos la mejoría al construir en Chichén Itzá el primer parador turístico, amplio con servicios sanitarios de primera para el número creciente de visitantes. Hasta ese entonces se utilizaban las mismas instalaciones que había construido el Gobierno Federal como parte del campamento para los arqueólogos en los años 1920’s.

En 1990, siendo Secretaria de Turismo la señorita Teresita Borge Manzur, me apersoné a solicitar su apoyo para comenzar la Escuela de Turismo Tecnología Turística Total, en el mismo momento me demostró su apoyo llamando a diversos funcionarios.

Veintiséis años después (2016), es justo seguir agradecido a la señorita Borge Manzur su apoyo inicial en esos momentos de incertidumbre y angustia, agradecimiento de viva voz y por escrito.

 

Roger Peniche Aznar

Al ocupar el cargo de gobernador constitucional para el período 1976-1982, el Dr. Francisco Luna Kan estaba muy interesado en el desarrollo turístico del Estado, designó como cabeza del sector con el rango de Director Estatal, y promovió a nivel federal la designación de Delegado en el Estado al T.H. Roger Peniche Aznar, joven con mucho ímpetu, lleno de ideas y proyectos. Pronto empieza a trabajar en la promoción de los atractivos en diferentes frentes, crea rutas turísticas en vez de destinos, promoviendo otros atractivos en el camino, así crea la Ruta de los Conventos, la Ruta de la Costa, y otros para los cuales se imprimieron nuevos folletos.

Aprovechado el nuevo puente moderno que durante la administración anterior se construyó con gran participación federal, se propone y logra abrir Celestún al turismo. Se reúne con habitantes de la comunidad para crear grupos de lancheros y de otros servicios para hacer los tours de la ría, para admirar los flamingos, bañarse en los ojos de agua, visitar el Bosque Petrificado, en fin, se logra una transformación del puerto pequeño de poco más de mil habitantes dedicado a la pesca y la extracción de sal, en un destino que a partir de ese momento mejora económicamente y en el ámbito de salud gracias al desarrollo turístico.

Es en ésta época que un joven llamado Luis E. Arochi, hizo una gran promoción de Yucatán, y en particular de Chichén Itzá, al lograr la atención de la prensa y televisión a nivel nacional del evento ahora conocido como la “Bajada de Kukulcán”. Éste bello espectáculo que sucede al atardecer de los días de los equinoccios de primavera y otoño es en sí realmente espectacular, admirando cómo aparecen los triángulos de luz a lo largo de la alfarda de la escalinata del edificio conocido como el Castillo. Hasta la misma esposa de un presidente de la República de entonces, vino a Chichén Itzá acompañada de la prensa a nivel nacional, a disfrutar éste evento. Ésta promoción turística todavía es un gran éxito 40 años después, cuando decenas de miles de visitantes se agrupan en el costado poniente de la pirámide para atestiguar éste suceso de luz y sombra.

De la misma manera, muchos de los pequeños pueblos a lo largo de la Ruta de los Coventos eran desconocidos, con caminos angostos y en mal estado, los visitantes pocas veces recorrían ésta bella ruta, nadie visitaba Acanceh, ni Maní o Mayapán, ni ningún otro de los poblados ricos en historia. Las antiguas iglesias estaban abandonadas, sufriendo daños en sus estructuras y tesoros coloniales. Los trabajos de restauración y arreglo de las iglesias atrajeron también el interés de los visitantes de la misma ciudad de Mérida que empezaron hacer sus recorridos en ésta ruta que durante años ignoraban. Otras rutas turísticas también se beneficiaron, con los trabajos para atraer turismo a diferentes partes del Estado.

Tratando de lograr que los turistas permanezcan un día más en el Estado, se pensó en prolongar la Ruta de los Conventos, llevándola hasta la gruta de Lol Tún (Flor de Piedra), para lo cual se limpió la gruta y se iluminó con modernas lámparas para resaltar sus bóvedas, pasos, estalactitas, estalagmitas, así como los numerosos objetos encontrados en el sitio, como herramientas.

Lol Tún guardaba muchas sorpresas, entre las cuales los arqueólogos habían encontrado osamentas de mamuts, osos, caballos prehistóricos, grandes felinos y otros animales con una antigüedad de más de 10,000 años. Algunas de éstas osamentas fueron llevadas al Museo Regional del INAH en Mérida para su exhibición como: un fémur, un gran colmillo y algunos molares. Pero es tan bien sabido que una cantidad de éstos huesos permanecen catalogados por expertos y resguardados por el Instituto. La inauguración de la iluminación y visitas a la gruta fueron hechas por el gobernador Luna Kan, a partir de entonces las visitas a la gruta han sido un gran éxito, debido a que tanto visitantes yucatecos como de todas partes del mundo diariamente acuden a ella.

Como resultado del esfuerzo continuo que hacía el Gobierno Federal de mejorar las relaciones con todos los países del mundo, varios reyes, príncipes y jefes de Gobierno visitaron México, y en particular Yucatán; todos acompañados de personajes políticos y empresarios. La promoción resultó favorable debido a que numerosos periódicos y cadenas de televisión que hacían grandes reportajes con imágenes de nuestro Chichén Itzá, Uxmal, Mérida y otros destinos.

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Jefe del Gobierno español, Leopoldo Calvo Sotelo.

Así, en julio y septiembre de 1981, a invitación del Sr. Peniche Aznar, tuve el privilegio de acompañar durante su visita a Yucatán al entonces jefe del Gobierno Español, Leopoldo Calvo Sotelo, y al jefe de Gobierno de la República Democrática de Alemania, Erick Hoenecker.

Durante ésta administración de se inaugura el Hotel Holiday Inn, que fué considerado el más elegante de la ciudad. Su primer gerente fué un cubano americano que envió la cadena, de nombre Alberto Chía, y su mairtre d’, Gilberto Segura (Palillo). Fué precisamente del Sr. Chía que escuché la necesidad de organizar una reunión de turisteros y gobernadores de los Estados del Golfo, mexicanos y norteamericanos. Esto se hizo realidad algunos años después.

La aerolínea de Lufthansa a Mérida fué un gran acontecimiento para los turisteros, era la primera ocasión que existía un vuelo directo de nuestra ciudad hacia Europa, significaba un ahorro de tiempo y dinero para los yucatecos que viajaban a esos destinos turísticos, pero más importante, significaba para el turismo receptivo una oportunidad de mayor flujo de alemanes cuya moneda, el marco, era, y todavía sigue siendo, la moneda más fuerte del continente. Tres gerentes tuvo Lufthansa durante su permanencia en Mérida, el primero fue Bernard Timpel, después llegó Michael Wursche, y por último Manuel Noriega.

Continuó ésta administración con el proyecto de hacer un programa de Luz y Sonido en Chichén Itzá. Cosa que no se logró por que todavía estaba vigente la maldición de los aluxes, que se oponían a éstos trabajos, cosa que ratificó un notario público del Estado durante su visita a la Ciudad de los Brujos del Agua. (Según se reportó en los periódicos de mayor circulación de la ciudad, cosa que hizo sonreír a más de uno que no se lo creyó.)

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El licenciado D. Luis Gutiérrez Muñoz, ante una jamba de Kabah, Yucatán; en el Museo Americano de Historia Natural en la ciudad de Nueva York. Foto publicada por el Diario de Yucatán, 19 de abril de 1981.

Por otra parte, es de agradecer el rescate del teatro Peón Contreras de una destrucción lenta, pero segura. Hoy conserva la belleza de sus viejos tiempos, como uno de los más bellos del país, hoy residencia de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, que disfrutan tanto yucatecos como los numerosos extranjeros residentes en la ciudad, y visitantes.

Hablando honestamente, Roger Peniche Aznar entregó buenos resultados como muestran las estadísticas históricas del turismo. Al terminar su administración, dejó sus oficinas de la calle 59, frente al Centenario, y retomó las actividades privadas en Turismo, a lo que dedicó toda su vida. Su experiencia siempre fué tomada en cuenta por el Sector Privado.

Un gran personaje que mucho ayudó a dar a conocer las bellezas de Yucatán por todo México fue don Luis Gutiérrez Muñoz, paisano radicado en la Ciudad de México, y quien era muy popular y contaba con muchos amigos en los altos niveles de la administración pública y el sector privado. Muy frecuentemente don Luis visitaba Yucatán acompañado de éstos amigos y familiares, tomando fotos de los sitios arqueológicos, o degustando de la comida yucateca en los restaurantes de la ciudad, y cuando el amigo era de mucha confianza, hasta en las populares panucherías de los suburbios de Mérida. Quizá fué un publirrelacionista que trabajó gratis en la promoción del Estado de Yucatán. En la Ciudad de México fundó la Revista del Sureste, en la cual publicó artículos e imágenes de ésta región de México, y en especial de Yucatán; escribió artículos con fotografías propias en periódicos de publicación nacional, y al fundar su Editora del Sureste, S. d R.L., publicó una serie de valiosos libros sobre Chichén Itzá, Uxmal y la Región Puuc, Palenque, Selva y Mar, entre otros. Don Luis fué muy generoso al obsequiarme algunos ejemplares de éstos valiosos libros que con cariño conservo.

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